martes, 30 de agosto de 2016

¿Qué se enseña en educación preescolar?

¿QUÉ SE ENSEÑA EN EDUCACIÓN PREESCOLAR?

Laura Morales Rodríguez

Resumen 
La maestra nos narra una de sus experiencias como docente en preescolar, donde dice que al escuchar que; la educación preescolar será obligatoria para niños de 4 o 5 años de edad. Se inquieta al pensar en que elementos tienen las maestras de preescolar para desarrollar una educación de calidad. Si realmente están capacitadas para fortalecer conocimientos formales, y no solo seguir con la costumbre de enseñarles a los niños juegos, o trabajos manuales. Lo cual ya no despierta su inquietud, les parece aburrido, y esto trae como consecuencia el portarse rebeldes y distraídos.  Ellos buscan aprender cosas nuevas, que las educadoras no dominan y ahí es cuando se altera la rutina pedagógica; tal como es la escritura y lectura en preescolar.

 “Sin embargo, nos preguntamos ¿qué enseñamos? Y no sabemos responder, no sabemos justificar nuestro trabajo, no sabemos qué tipo de conocimiento le proporcionamos al alumno y cuando creemos haber enseñado algo, nos damos cuenta que ni siquiera nosotras lo hemos internalizado y no podemos explicar algo que nosotras mismas no hemos aprendido: a ENSEÑAR.”


Descripción
Retos
Fortalezas
Método
Consecuencias
Opinión
La educación preescolar es oficialmente obligatoria de 4 y 5 años de edad.
Elementos que deben tener los maestros de preescolar para desarrollar una calidad educativa.
Proporcionarle al niño los conocimientos necesarios para ese momento y para los posteriores en su vida.
Entretener al niño con ejercicios de maduración (bolear, pegar, recortar, colorear, etc.)
Cuando los niños tienen interés en aprender nuevas cosas que no dominan las educadoras se altera su rutina pedagógica.
Las educadoras buscan estrategias para que los niños mantengan atención en clases y así poder llevar a cabo su labor educativa, esta maestra dice que ha vivido practicas decepcionantes que no la hacen tener satisfacción al termino del día lo cual no debería de ser así,
Hacer que el niño sea higiénico consigo mismo y con las demás cosas
Darles ejemplo de cómo tener una buena higiene.
Que tenga buenos hábitos de limpieza
Enseñar al niño a que sea ordenado, limpio. Implementar actividades recreativas y pequeñas campañas de higiene.
No todos los niños están dispuestos a realizar las actividades.
A los niños las actividades de rutina les aburren
Hacer más dinámicas las clases y buscar estrategias para que les llamen la atención a ellos
Mantener la atención de los niños hacia las actividades-
Se tiene que ser pasivo, memorizar cocimientos, implementar técnicas para agilizar su aprendizaje.
No tienen interés en ellas y permanecen inquietos en clase.


Mercado, E., (2007). El oficio de ser maestro. Morales, L., (2007).  ¿Qué se enseña en educación preescolar?. (pp. 218-219). México. Primera edición.

INTEGRANTES:
Carranza Molina Araceli
Lomelí Medina Juana Jaqueline
Pérez Muñoz María Guadalupe

domingo, 28 de agosto de 2016

Identidad docente dilemas de la profesión


Identidad docente, dilemas de profesión


INTRODUCCIÓN
En este ensayo se pretende dar a conocer a todos los usuarios sobre la identidad docente, les hablaremos sobre las ideas que nos expresa el autor Dr. Emilio Tenti Fanfani, nos habla sobre cuáles son los fundamentos más importantes para una identidad de docente, nos dice que tenemos que hacer para cumplir esos fundamentos, al igual cuales son los trabajos que debe realizar un docente y principalmente para ser un buen docente se tiene que estar en constante actualización para no enseñarle lo mismo a los alumnos y más que nada saber cómo enseñarles, y por ultimo nos dice cuáles son las características de un buen profesor y como deben ejercer los conocimientos que ya han adquirido. 

DESARROLLO
La idea expresada por Dr. Emilio Tenti Fanfani. Trata de explicar las particularidades de la profesión docente.                                                                                      
La Identidad, elemento fundamental para combatir la desvalorización social del maestro. 
La profesión de docencia tiene una gran demanda, y es una de las más importantes, lamentablemente una de las pocas valoradas.
A comparación de algunas otras profesiones, la docencia es fundamental, pues es la fuente principal de aprendizaje para toda la sociedad; es por ello que implica una gran responsabilidad, compromiso, amor al estudio y actualización constante. Hoy en día la sociedad educativa, ha ido evolucionando y con ello; los maestros también. Cada día el docente se da a la tarea de atender las necesidades de sus alumnos.
Empeñar el papel de un buen docente, implica  saber sobre la comunicación psicológica del aprendizaje, ser maestro es una profesión en permanente construcción.
La idea de profesión es realizar con complejidad el trabajo, los conocimientos hacerlos complejos, el trabajo debe ser autónomo, no es un funcionario, tiene que cumplir con sus  horarios y su currículo. Los docentes hacen su trabajo por amor a la profesión. Se tiene que saber las últimas ideologías del aprendizaje y su cultura.
A los maestros les cambian radicalmente su plan de estudio, se les exigen una pedagogía personalizada. Una pedagogía homogénea eran los alumnos quienes debían adaptarse al modo de enseñanza, ahora exigen se les respete su particularidad, es un dilema por parte de la política educativa.
La profesión docente no es un oficio es más que una profesión, mas sin embargo nosotros hemos aprendido a enseñar desde pequeños, incorporamos conocimientos que adquirimos de manera espontánea. Para después reproducirla sin darnos cuenta.
Un buen conocedor de las disciplinas educativas y los dilemas mexicanos, empeña el papel como medidor del conocimiento, resolviendo los desafíos de los centros educativos. Debe dominar la capacidad de saber  cómo enseñar.                               
Es importante que  tenga distintas formas de trabajo para los alumnos.
Un buen profesor tiene que ser disciplinario, saber toda la parte pedagoga, el cómo enseñar los conceptos de cada tema, aprender las formas teóricas para ejercer el conocimiento práctico.  Es decir; sus aprendizajes.
Para ejercer sus conocimientos prácticos es importante que los futuros docentes no cambien la práctica y que reflexionen sus conocimientos, que hagan la profunda critica de lo que hacen y quieren hacer, que ejerzan su carrera con amor y con los suficientes conocimientos para que logre despertar el interés de sus alumnos, el actualizarse día a día. 

CONCLUSIÓN 
La docencia, es un tema de suma importancia en nuestra sociedad, aunque muy poco valorada. Mas sin embargo, gracias a la educación que nos brindan los docentes, fortalecemos nuestra base de conocimientos. Los maestros hacen una gran aportación a nuestra formación. Así mismo empeña un gran papel en la educación, que es un gran reto. Día con día se adecuan de acuerdo nuestras necesidades al igual que  de los avances de conocimiento y  tecnología. Hoy en día, las técnicas para lograr el aprendizaje son distintas a las de antes. Ya que los avances han ido evolucionando de manera rápida y el nivel de exigencia en la educación es aún más grande.  


sábado, 27 de agosto de 2016

Relación entre la pedagogía y el juego


ESCUELA NORMAL DE AGUASCALIENTES
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PREESCOLAR
"RELACIÓN ENTRE PEDAGOGÍA Y JUEGO"

1°A

INTEGRANTES:
CARRANZA MOLINA ARACELI
CORNEJO CALVILLO CLAUDIA ALEJANDRA
PÉREZ MUÑOZ MARÍA GUADALUPE


"EL SUJETO Y SU FORMACIÓN PROFESIONAL COMO DOCENTE"

Fecha: 07 de Enero de 2017



             RELACIÓN ENTRE PEDAGOGÍA Y JUEGO

El juego infantil es una actividad mental y física esencial que favorece el desarrollo del niño de forma integral y armoniosa. Mediante los juegos, los niños consiguen entrar en contacto con el mundo y tener una serie de experiencias de forma placentera y agradable. Jugar es investigar,  crear, conocer, divertirse, descubrir, esto es, la expresión de todas las inquietudes, ilusiones, fantasías, que un niño necesita desarrollar para convertirse en adulto.


VALOR DEL JUEGO EN EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA
Un maestro tendrá que comprender esos momentos evolutivos: comprender el parangón entre el juego infantil y la cultura como forma de juego. En efecto; lo primero que el docente debe tener en cuenta es que el juego constituye la actividad fundamental del niño y que, gracias a esa actividad, los niños consiguen convertir la fantasía en realidad. 

 El juego es una actividad esencial para que el niño se desarrolle física, psíquica y socialmente. El niño necesita jugar no sólo para tener placer y entretenerse sino también, y este aspecto es muy importante, para aprender y comprender el mundo.


EL JUEGO Y LA EDUCACIÓN
La introducción del juego en el mundo de la educación es una situación relativamente reciente. Hoy en día, el juego desarrolla un papel determinante en la escuela y contribuye enormemente al desarrollo intelectual, emocional y físico. A través del juego, el niño controla su propio cuerpo y coordina sus movimientos, organiza su pensamiento, explora el mundo que le rodea, controla sus sentimientos y resuelve sus problemas emocionales, en definitiva se convierte en un ser social y aprende a ocupar un lugar dentro de su comunidad.



EL JUEGO, EL RECURSO EDUCATIVO POR EXCELENCIA

Teniendo en cuenta todas las razones explicadas anteriormente, podemos declarar que «el juego es el recurso educativo por excelencia» para la infancia. El niño se siente profundamente atraído y motivado con el juego, cuestión que debemos aprovechar como educadores para plantear nuestra enseñanza en el aula.

Siguiendo el proceso evolutivo del niño, debemos contribuir a facilitar la madurez y formación de su personalidad a través de distintos juegos funcionales que pueden ir ayudando a que el niño logre su coordinación psicomotriz, su desarrollo y perfeccionamiento sensorial y perceptivo, su ubicación en el espacio y en el tiempo.

Todo ello exige un ambiente propicio no sólo en la clase, sino también dentro del entorno familiar. Este ambiente requiere espacios, tiempos, material (no sólo juguetes, sino otros recursos) y la presencia de algún adulto conocedor de su papel.


EL MAESTRO Y SU ROL EN EL JUEGO EN LA ESCUELA

Nuestro rol como maestros debe ser de animador del juego o incluso de un jugador más. Si nos queremos convertir en «directores» del juego, en personas «adultas y serias», que mandan, organizan y disponen, jamás lograremos un clima adecuado, donde el niño se exprese de manera autónoma y libre mediante el juego. Esto no significa que debamos dejar a nuestros alumnos solos, sino que debemos orientarlos, darles ideas y animarlos, con el propósito de que, en sus períodos de juego, los niños encuentren en sus maestros a alguien al que pueden acudir de una forma algo más distendida. Para ello, el maestro debería tener en cuenta, en su rol de «animador-estimulador» del juego, una serie de elementos:

1. Diseño de espacios del juego

El profesor debe facilitar al alumno las mejores condiciones posibles para el juego y debe ser capaz de organizar el ambiente del mismo. El espacio ambiental será lo más seguro, estable y tranquilo que sea posible.

2. Materiales para el juego

Los materiales lúdicos que van a utilizar nuestros alumnos deben ser estudiados y seleccionados cuidadosamente. El juguete es una especie de «pretexto» que debemos tener en cuenta. 

3. Estructuración y organización de los tiempos de juego

Todo niño debe desarrollar tanto el juego libre como el juego organizado, debe jugar individualmente y en grupo

4. Actitudes del maestro respecto al juego 

El maestro debe procurar desarrollar una serie de actitudes en su papel de animador del juego. Debe adquirir una posición de discreción y hábil observador y conductor del juego, descubriendo las actitudes y capacidades de los alumnos. Esto implicará:

- una gran capacidad para aceptar las expresiones y respuestas erróneas del niño, justificándolas, cuando se produzcan, como algo normal dentro del proceso de maduración y desarrollo del niño;

- la creación de un clima relajado sin tensiones y permisivo: el niño debe trabajar en un ambiente de libertad pero con el firme respeto hacia las normas; no debe sentirse sometido ni mucho menos obligado. El maestro debe crear una relación amistosa con el niño, pero siempre guardando las distancias, es decir, teniendo muy presente que el alumno se tiene que sentir como lo que es y tiene que ver al maestro como un adulto que se encarga de su educación;

- una actitud permanente de escucha y diálogo: el maestro debe mantenerse abierto a todo y a todos, estando dispuesto a desarrollar la comunicación y comprensión del niño;

- no anticipar las soluciones: debe dejar que el niño las descubra por sí mismo y estimular al alumno a que averigüe e invente; de esta manera, la motivación e implicación del niño en el juego es mayor y el aprendizaje mucho más significativo;

- no acelerar el desarrollo del juego: se trata de respetar la secuencia del juego. El maestro no debe instigar al niño a acelerar de forma desmedida su proceso de evolución;

- ofrecer posibilidades de éxito: el niño necesita incentivo y aprobación; situaciones que le permitan mejorar su autoestima, que demuestren al niño de que es un persona «capaz»;

- la acogida de preguntas, ideas y sugerencias, ofreciendo al niño oportunidades de ensayar, experimentar y poner en práctica sus iniciativas.

En suma, debemos hacer una profunda reflexión sobre el tremendo potencial educativo que poseen los juegos y cómo éstos son una herramienta fundamental para las actividades de enseñanza-aprendizaje en la escuela, pues constituyen una de las mejores e importantes fuentes de aprendizaje motivando a los niños y haciendo que aprendan sin ni siquiera darse cuenta. Este es todo el sentido de la conjunción de la cultura y la inteligencia como formas lúdicas que intervienen en el proceso de enseñanza aprendizaje.


TIPOS DE JUEGOS SEGÚN LA EDAD DEL NIÑO


Los niños juegan de diversas formas, dependiendo de su personalidad y de sus capacidades, intereses o necesidades personales; pero principalmente, el juego se presenta de acuerdo a la etapa o evolución del niño. Así tenemos:


0 a 2 años: En esta etapa el juego del niño se centra en sí mismo, en su cuerpo y en la exploración de los objetos que le rodean, este tipo de juego “solitario” es lo que hace que los niños de esta edad se deleiten agitando sonajas, tirando pelotas o armando rompecabezas solos.


2 a 3 años: Esta edad comprende el “juego paralelo”, a los niños les gusta jugar en compañía de otros pero aún no interactúan completamente con ellos.


3 a 4 años: En esta etapa el niño juega con otros compañeros pero cada uno le da un uso diferente, no hay roles específicos para cada niño (juego asociativo).


4 a 5 años: Aquí el niño ya interactúa completamente con los demás, de manera más organizada, asumiendo roles para obtener un producto o cumplir una meta. A esto se denomina “juego cooperativo”.


Conforme el niño evoluciona, el juego se hace más complejo, con temas más imaginarios, con reglas y detalles más estructurados.



REFERENCIAS

              Crespillo, E. (2010). El juego como actividad de enseñanza aprendizaje. Recuperado        de http://www.gibralfaro.uma.es/educacion/pag_1663.htm

           Martínez, C. (1991): Juegos y actividades de lenguaje oral: procesos didácticos. Ed. Marfil, Alcoy.

         Coburn-Staege, U. (1980): Juego y aprendizaje: teoría y praxis para enseñanza básica y preescolar. Eds. De la Torre, Madrid.